Ubicación perfecta, a 5 minutos de la playa, pero lo bastante lejos como para que sea muy tranquilo a las noches. El desayuno espectacular perfectamente controlado por la cordialidad y profesionalidad de Javier. El personal del hotel muy amable y agradable. Ah, y sin olvidar la piscina con chorros que es muy divertida. Por poner un pero, la velocidad del wifi fallaba un poco en ocasiones.